En el turbulento siglo XVII, Francia se encuentra en un punto de inflexión, donde la ambición y el poder se entrelazan en una compleja danza política. La historia sigue la ascensión de un joven rey, que debe navegar entre intrigas de corte, nobles desleales y su propia inseguridad. A medida que su padre, el rey fallecido, deja un vacío de poder, nuestro protagonista debe aprender a manejar no solo su corona, sino también el arte de gobernar.