Después de los turbulentos eventos que marcaron su relación, Anastasia Steele intenta seguir adelante con su vida, mientras que Christian Grey, el enigmático y sensual magnate, lucha con sus propios demonios del pasado. Aunque han decidido separarse, la atracción entre ellos es innegable. La chispa sigue viva y ambos se sienten impotentes ante la conexión que comparten.