Dos hermanos, Aaron y Justin, escapan de su vida monótona en la ciudad y regresan a un culto del que se habían marchado años atrás. Al principio, su intención es cerrar viejas heridas y encontrar un poco de paz, pero pronto descubren que la comunidad tiene un ritmo extraño y inquietante. Místicos rituales, visiones desconcertantes y un sentido de eternidad rodean a los miembros del culto, lo que empieza a hacer que los hermanos cuestionen su percepción de la realidad.