En un mundo donde los superhéroes están prohibidos, la familia Parr se enfrenta a nuevos desafíos. Después de una batalla épica con el temible villano Screenslaver, los Increíbles son forzados a volver a la clandestinidad. Sin embargo, un magnate de las telecomunicaciones, Winston Deavor, quiere rehabilitar la imagen de los superhéroes y propone un plan audaz: hacerle un lavado de cara a estos héroes y demostrar su valía ante la sociedad. Para ello, decide trabajar con Elastigirl, mientras que Mr.