En la Inglaterra del siglo XVII, un joven y ambicioso Lloyd, un próspero comerciante, se sumerge en el mundo del comercio marítimo. A medida que la ciudad de Londres florece, también lo hacen los riesgos asociados al comercio en alta mar. En un intento de protegerse de las pérdidas devastadoras que conllevan los naufragios y los piratas, Lloyd decide crear una forma de asegurar las cargas.