Después de sufrir una tragedia inimaginable, una madre encuentra su fe puesta a prueba cuando su hijo, John, cae al lago y queda sumergido durante un tiempo crítico. A pesar de los esfuerzos de los rescatistas y los médicos, John es declarado muerto. Pero la madre, Joyce, no está lista para aceptar este devastador destino. Desesperada y llena de fe, comienza a orar fervientemente por su hijo, pidiendo un milagro.