En un futuro post-apocalíptico, la Tierra se ha congelado debido a un experimento fallido para detener el calentamiento global. Los pocos sobrevivientes habitan un tren masivo que recorre el globo de forma interminable. Este tren, diseñado como una especie de arca moderna, alberga a la élite en sus lujosos vagones frontales, mientras que los pobres malviven en condiciones infrahumanas en la parte trasera. La desigualdad social es brutal y evidente, con una estricta jerarquía que rige la vida en el tren.