En un pequeño pueblo alemán, la vida transcurre con monotonía hasta que un misterioso forastero llega, trayendo consigo una intrigante dualidad. El protagonista, un apuesto joven sorprendentemente carismático, descubre un antiguo relicario que revela su capacidad para dividir su personalidad en dos: un lado es la representación de la bondad y la sensibilidad, mientras que el otro es un reflejo oscuro, lleno de ambición y egoísmo.