En una hermosa pero algo sombría mansión victoriana, un niño solitario de siete años llamado Timmy vive una vida de aislamiento, sobre todo tras la reciente muerte de su madre. Mientras su padre está absorbido en su trabajo y la niñera parece más interesada en regañarlo, Timmy encuentra consuelo en su única compañía: un extraño y entrañable gato de porcelana al que llama Blinky. Al principio, el joven solo se siente acompañado por la figura inanimada, pero pronto descubre que Blinky, de alguna manera, tiene el poder de cobrar vida.