En un futuro distópico, la sociedad ha tomado una medida extrema para lidiar con los criminales más peligrosos: los condenados a muerte son enviados a una isla desolada, un verdadero paraíso que se ha convertido en su infierno personal. Esta lejana isla es un lugar donde la ley no tiene lugar y la supervivencia está marcada por la brutalidad y la ley del más fuerte.