En el cálido y polvoriento paisaje del suroeste estadounidense, un valiente sacerdote se enfrenta a un dilema moral que cambiará el rumbo de su vida y su fe. Un grupo de nativos americanos ha sido acusado de un crimen que no cometieron, cayendo víctima de un sistema judicial que prioriza el odio y la desigualdad. Con la comunidad dividida y la tensión en aumento, el sacerdote se convierte en la última línea de defensa para aquellos que no pueden defenderse por sí mismos.