En los años 70, un carismático y escurridizo prisionero llamado Norman Stanley Fletcher se encuentra en una cárcel británica cumpliendo una pena por fraude. A pesar de su situación, Fletcher tiene un talento innato para meter en problemas a los guardias y, de paso, ganarse la simpatía de sus compañeros de celda. Con su ingenio afilado y un humor sarcástico, se convierte rápidamente en el líder no oficial de los reclusos, siempre buscando el modo de aprovechar el sistema a su favor.