En el corazón del siglo XVII, un brillante astrónomo se encuentra en una encrucijada entre la revolución científica y la poderosa influencia de la Iglesia. Con su telescopio, descubre nuevos mundos en los cielos, desafiando las creencias arraigadas de la época y promoviendo la idea de que la Tierra no es el centro del universo. A medida que sus teorías se hacen más audaces, se convierte en un blanco tanto para el fervor de los inquisidores como para el escepticismo de sus contemporáneos.