En la Inglaterra del siglo XVIII, una joven aristócrata llamada Georgiana Spencer lucha por encontrar su lugar en un mundo gobernado por la opulencia y las convenciones sociales. Desde pequeña, ella ha sido criada para ser la esposa perfecta de un noble, pero su vida toma un giro inesperado cuando se convierte en la Duquesa de Devonshire. Aunque su matrimonio con el duque está envuelto en lujos y privilegios, Georgiana pronto se da cuenta de que su esposo es un hombre frío y distante, más interesado en la política y en su propia familia que en la felicidad de su esposa.