En pleno apogeo de los años 80, un joven llamado Drew se muda a Los Ángeles con grandes sueños de convertirse en estrella del rock. Al llegar a la icónica Sunset Strip, se enamora a primera vista de Sherrie, una chica con mismos anhelos que también espera hacer su debut en el mundo de la música. Pronto, ambos se enredan en un mar de desamores, fiestas y mucho, pero mucho rock and roll.