En un pequeño pueblo estadounidense a finales de la década de 1930, una joven llamada Jessie se encuentra atrapada entre la tradición y su deseo de libertad. La vida en la comunidad está marcada por las expectativas de matrimonio temprano, y ella se enfrenta a la presión de un compromiso forzado con un hombre mucho mayor. Aunque Jessie proviene de una familia que apoya estas costumbres, su espíritu rebelde anhela explorar el mundo más allá de las fronteras del pueblo.