En un Estados Unidos recién salido de la Guerra Civil, el clima de tensión y desconfianza se entrelaza con un oscuro complot que culmina en el asesinato del presidente Abraham Lincoln. La trama se centra en Mary Surratt, una madre viuda que es arrestada y acusada de ser cómplice en este infame atentado. La historia se desenvuelve desde la perspectiva de Frederick Aiken, un joven abogado que, a pesar de sus reticencias iniciales, se convierte en su defensor.