En plena era de la caza de brujas en Hollywood, donde las listas negras marcaban a muchos cineastas y guionistas, un hombre común y corriente se convierte inesperadamente en la cara visible de un sistema corrupto. Howard Prince, un actor de poca monta, se convierte en un "frente" para sus amigos guionistas que, en su mayoría, han sido señalados por sus creencias políticas o su asociación con el comunismo. Con una mezcla de ingenuidad y algo de ambición, Howard accede a poner su nombre en los guiones que otros han escrito, disfrutando de un éxito que nunca imaginó.