En el Londres de 1910, la vida de una familia adinerada se convierte en un torbellino de emociones y dilemas morales cuando el joven Ronnie Winslow, un cadete de un prestigioso colegio, es acusado injustamente de robo. La indignación inicial de su padre, Arthur, lo lleva a luchar por la verdad y la defensa de su hijo. Arthur decide escalar la situación y, desafiando las normas sociales de la época, hace que el caso llegue hasta las instancias más altas. Con la opinión pública dividida, la familia Winslow se convierte en el centro de atención mediática.