En las impresionantes aguas de la costa griega, la vida de una joven buceadora, interpretada por Sophia Loren, da un giro inesperado cuando descubre una antigua estatua de un joven nadador, que resulta ser valiosísima. Su hallazgo no solo llama la atención de arqueólogos y coleccionistas, sino también de un cautivador y misterioso hombre, interpretado por Alan Ladd, que tiene sus propios motivos para acercarse a ella.