En una Milán de posguerra marcada por la pobreza y la desesperanza, un huérfano llamado Totò vive en un orfanato donde la vida es dura y gris. Sin embargo, su suerte cambia cuando una amable anciana lo adopta y lo lleva a un barrio humilde lleno de personajes peculiares que enfrentan la dura realidad con su ingenio y solidaridad. Cuando la anciana muere, Totò queda nuevamente solo, pero sus vecinos no lo abandonan. A través de su traviesa inocencia y su bondad innata, logrará unir a la comunidad y crear un microcosmos de esperanza incluso en las circunstancias más desoladoras.