En una ciudad marcada por la tensión y la violencia, la lucha por la independencia se convierte en un escenario de conflicto brutal. Ambientada en la Argelia de los años 50, esta historia narra el enfrentamiento entre las fuerzas coloniales francesas y el movimiento nacionalista argelino. A medida que la tensión crece, una serie de atentados y contrataques desencadena una guerra de guerrillas que transforma las calles de Argel en un campo de batalla.