En un tranquilo pueblo de Nueva Inglaterra en la década de 1950, Cary Scott, una viuda elegante y respetada, se encuentra atrapada entre las expectativas sociales y sus deseos personales. Mientras sus amigos y vecinos la presionan para que se ajuste a la norma y busque un nuevo marido de su estatus, Cary descubre un amor inesperado con Ron Kirby, un paisajista más joven y de clase trabajadora. Ron representa la libertad y la autenticidad que siempre ha anhelado, pero su relación desafía las convenciones de la época.