En el turbulento siglo XV, en plena crisis espiritual y política de Rusia, un joven pintor de íconos se enfrenta a un mundo caótico y desgarrador. A medida que las guerras y la opresión se apoderan de la tierra, el protagonista lucha no solo por su arte, sino también por encontrar su propio propósito en un entorno que parece no dejar espacio para la creación y la belleza.