En un paisaje rural de Italia, un anciano y su hijo emprenden un viaje en busca de una vida mejor. A lo largo de su travesía, se encuentran con una serie de personajes peculiares que desafían sus creencias y valores tradicionales. El anciano es un hombre de principios, un poco idealista y nostálgico, mientras que su hijo representa la juventud y la necesidad de adaptarse a un mundo en constante cambio.