En la Inglaterra del siglo XVII, un provocador dramaturgo y poeta se mueve libremente entre la élite aristocrática, desafiando las convenciones sociales y desnudando las hipocresías de su tiempo. Su vida es un torbellino de excesos y hedonismo, marcada por una insaciable sed de placeres y un deseo ardiente de amor verdadero. Con una lengua afilada como una espada, este hombre carismático y cínico se convierte en el centro de atención, atrayendo tanto admiración como desprecio.