En el contexto de la Guerra Fría, la tensión entre superpotencias alcanza su punto álgido en una remota región del Atlántico Norte. A bordo de un submarino nuclear soviético sufre una serie de eventos fatídicos que lo convierten en un auténtico campo de batalla. La situación se complica aún más cuando un submarino estadounidense es derribado, desencadenando un juego mortal donde cada decisión puede resultar catastrófica.