En un futuro distópico y opresivo, la sociedad ha sido reducida a un control absoluto mediante la manipulación de emociones y deseos. La vida de los ciudadanos es monótona y desprovista de individualismo, ya que están obligados a consumir drogas que suprimen sus sentimientos y pensamientos. Uno de los habitantes, un hombre llamado THX 1138, comienza a experimentar una inquietante sensación de insatisfacción.