En la década de 1970, un aristócrata africano llamado Mamuwalde se encuentra atrapado en las redes del vampiro con más maldad de Europa, el conde Drácula. Después de suplicar por la liberación de su pueblo, Mamuwalde es convertido en vampiro y sellado en un ataúd, destinado a una eternidad de soledad y sed de sangre. Tras años de prisión, su ataúd es descubierto por un grupo de anticuarios en Los Ángeles, quienes se topan sin querer con la historia de terror. Al liberarse, Mamuwalde despierta en un mundo moderno que apenas reconoce, pero su esencia vampírica sigue intacta.