Esta película nos lleva a la década de 1940, donde un visionario llamado Preston Tucker sueña con revolucionar la industria automotriz. Aspira a crear un coche que combine tecnología avanzada, seguridad sin precedentes y un diseño innovador, todo en un solo paquete. Y es que Tucker no solo quiere construir un automóvil; quiere construir un ícono que rompa con las normas de la época y que ofrezca algo fresco y emocionante a los conductores.