En esta comedia desenfadada, el mundo de la publicidad se pone patas arriba cuando un publicista exitoso, amargado por la falta de autenticidad en su trabajo, decide salir de su zona de confort. Tras un colapso nervioso, es internado en un sanatorio para personas con problemas mentales. Lo que podría haber sido un tiempo de reflexión se convierte en un torbellino de situaciones hilarantes, porque una vez dentro, descubre que la gente en el centro tiene ideas muy creativas sobre la vida y la publicidad.