En un pequeño y pintoresco pueblo australiano, la vida parece tranquila hasta que un extraño accidente de coche revela un oscuro secreto. Los habitantes del lugar, que llevan una vida aparentemente convencional, han desarrollado una extraña obsesión: no solo reparan automóviles accidentados, sino que los utilizan para sus propios fines macabros. Cuando un grupo de turistas llega al pueblo, caen en la trampa de un sistema siniestro donde los coches parecen tener mente propia y los lugareños no son lo que parecen.