En una Berlín marcada por la angustia y el anhelo, dos ángeles observan la vida humana desde los cielos. Uno de ellos, Damiel, se siente fascinado por las vivencias, las emociones y el fragor del mundo terrenal. Mientras observa a la gente, empieza a anhelar una vida humana, llena de imperfecciones, dolor y amor. Su compañero, Cassiel, se siente más cómodo en su papel de observador y se aferra a la serenidad del mundo etéreo.