En un París bohemio de finales del siglo XIX, dos de las figuras más apasionadas de la poesía se encuentran en una tumultuosa, a la vez que creativa, relación. Arthur Rimbaud, un joven prodigio de la escritura, es un espíritu libre conocido por su rebeldía y su desafiante visión artística. Por otro lado, Paul Verlaine, un poeta más maduro, ya está establecido en la escena literaria, atrapado entre su matrimonio tradicional y su deseo de libertad expresiva.