En un pequeño pueblo de Estados Unidos, Carrie White es una adolescente tímida y aislada que vive con su madre, Margaret, una ferviente fanática religiosa que le infunde un profundo sentido de culpabilidad. Tras ser cruelmente humillada por sus compañeros de clase en la escuela secundaria, Carrie comienza a descubrir que posee poderes telequinéticos. Esta habilidad, que hasta entonces había sido un misterioso secreto, se convierte en su única forma de defensa y liberación.