En un campamento de verano, un grupo de jovencitos decide gastar una broma cruel a uno de los conserjes, Cropsey, un tipo solitario y de mal humor. La broma, que involucra una linterna y una cabaña en llamas, sale horriblemente mal y termina en un escalofriante accidente, dejando a Cropsey gravemente quemado y marcado de por vida. Tras recuperarse en el hospital, Cropsey sale de la sombra para buscar venganza y dar rienda suelta a su ira contra aquellos que se rieron de él.