En un convento de la Italia del siglo XVII, Benedetta Carlini es una monja que, desde pequeña, ha mostrado visiones místicas y una conexión excepcional con lo divino. Su vida monástica da un giro inesperado cuando una nueva novicia, Bartolomea, llega al convento buscando refugio de un pasado violento y tortuoso. La química entre las dos es inmediata, y lo que comienza como una amistad sincera se transforma rápidamente en una ardiente relación romántica que desafía todas las reglas impuestas por la iglesia.