En una pequeña aldea inglesa a finales del siglo XVII, la vida de las mujeres transcurre en un entorno férreo, donde las normas patriarcales dictan cada aspecto de su existencia. La historia se centra en una joven llamada Mary, una mujer fuerte con un espíritu indomable que sueña con liberarse de las cadenas que la atan a su hogar. Criada en un entorno donde el deber y la sumisión son lo único que se espera de ella, Mary se enfrenta a las adversidades con coraje y determinación.