En esta encantadora y conmovedora secuela, el siempre carismático perro Charlie se encuentra disfrutando de su vida en el más allá, donde se reúne con viejos amigos y vive aventuras intergalácticas. Sin embargo, la tranquilidad de su paraíso se ve interrumpida cuando descubre que su viejo compañero, el ángel del perro Gabby, tiene un nuevo trabajo que implica cuidar de un cachorro llamado Sasha, que ha sido secuestrado por un misterioso villano.