En un tranquilo suburbio de Australia, un grupo de empleados de una fábrica de perfumes lucha por mantener la moral alta mientras su lugar de trabajo enfrenta la amenaza de cierre. El joven y entusiasta director de la planta, un tipo con ideas un poco alocadas y mucha energía, decide que la única manera de salvar a la empresa es hacer un gran cambio: quiere implementar una innovadora estructura organizacional que asegura que todos tengan voz y voto en las decisiones.