En una época turbulenta del Renacimiento italiano, la bellísima e intrigante Lucrezia es la hija de Rodrigo Borgia, un poderoso y ambicioso cardenal que no se detiene ante nada para alcanzar el poder y la influencia. Desde muy joven, Lucrezia se convierte en un peón en el juego político de su padre, obligada a vivir entre intrigas, alianzas matrimoniales y traiciones. Con un encanto hipnótico y una inteligencia aguda, pronto descubre que su belleza puede ser tanto una bendición como una maldición.