En un vecindario de Los Ángeles, Jody es un joven de 20 años atrapado en un ciclo de inmadurez y responsabilidades que no está dispuesto a enfrentar. Vive con su madre y tiene un hijo con su novia, Yvette, quien está cansada de su actitud despreocupada y su resistencia a crecer. A pesar de su situación, Jody se siente cómodo en su mundo de sueños, rodeado de amigos y aventuras en la calle, donde desprecia cualquier idea de estabilidad o compromiso.