En el corazón de una Jerusalén en el siglo XII, marcada por tensiones entre judíos, cristianos y musulmanes, vive Nathan, un inteligente y compasivo comerciante judío. Tras el lamentable incidente en el que su casa es consumida por un incendio, Nathan enfrenta un dilema moral al conocer a un noble templario, quien, aunque inicialmente antagonista, busca reconciliarse y cuestionar sus prejuicios. El templario se enamora de la bella hija de Nathan, lo que complica aún más la relación entre las culturas.