Un fotoperiodista queda confinado en su apartamento tras sufrir un accidente que le impide moverse. Mientras se recupera de su lesión, se encuentra atrapado en una rutina monótona y, para pasar el tiempo, comienza a observar a sus vecinos a través de su ventana. Lo que empieza como una curiosidad inocente pronto se transforma en una obsesión cuando, al observar a un hombre aparentemente normal en el edificio de enfrente, se da cuenta de que algo no encaja en su vida.