En un pequeño pueblo francés a principios del siglo XX, la vida de una joven llamada Adele se ve marcada por un destino trágico y, a la vez, romántico. Huérfana desde temprana edad, Adele es criada por su estricto tío, un burgués adinerado que se opone a cualquier forma de alegría y libertad. Sin embargo, el espíritu indomable de Adele brilla intensamente a pesar de la opresión diaria.