En una urbe vibrante e intrépida, un innovador cineasta se embarca en una exploración visual sin precedentes, capturando la vida cotidiana de la gente en su entorno. A través de su cámara, nos sumerge en un mundo lleno de movimiento y transformaciones, donde cada escena es un destello de modernidad y energía. Desde los trabajadores en las fábricas hasta los momentos de ocio, el director revela la esencia del espíritu soviético de finales de la década de 1920.