En un mundo surrealista donde la música y el caos se entrelazan, seguimos a una peculiar banda de rock que lucha por sobrevivir a la vida en la carretera. Mientras se encuentran atrapados en un interminable tour, los miembros de la banda se enfrentan a una serie de situaciones absurdas y alocadas que revelan tanto las maravillas como las miserias del estilo de vida que han elegido. Desde el contacto con fans desquiciados hasta encuentros con figuras surrealistas, cada motel en el que se detienen se convierte en un escenario donde la realidad se distorsiona.
La historia es una auténtica explosión de imágenes y sonidos, en la que se combinan las animaciones psicodélicas y las actuaciones musicales en un festín visual que desafía toda lógica. Las tensiones entre los integrantes de la banda y sus experiencias oníricas los llevan a cuestionarse su identidad y propósito en el mundo de la música. Cada personaje, desde el líder carismático hasta los músicos más excéntricos, tienen sus propios demonios que enfrentar, mientras que el tiempo parece desvanecerse en este viaje de autodescubrimiento.
Con una banda sonora que inyecta energía a cada escena y una estética que desafía las convenciones del cine de la época, este fascinante relato se convierte en un reflejo del espíritu contracultural de los años 70, dejando al público con una mezcla de risas, confusión y, quizás, una nueva perspectiva sobre la vida en el espectáculo.