En un pueblo costero en Francia, el encuentro casual entre dos almas perdidas desata una apasionada e impredecible historia de amor. Él es un joven soñador, con una vida ordinaria y trabajos esporádicos, mientras que ella, una mujer enigmática y libre, se siente atrapada entre la rutina y su deseo de vivir intensamente. Desde el primer instante, la atracción es palpable; su conexión es casi visceral, llevándolos a un torbellino de emociones que desafía las convenciones.
A través de momentos de euforia y desazón, su relación explora la delgada línea entre el amor y la obsesión. Se embarcan en un viaje lleno de encuentros furtivos, escapadas a la playa y complicaciones inevitables que amenazan con separar sus caminos. Mientras él intenta adaptarse a la imprevisibilidad de ella, ella lucha con sus propios demonios, revelando una profunda vulnerabilidad.
Cada escena es un canto a la pasión, la locura y el deseo, donde los dos protagonistas se entregan a una relación que es tan hermosa como destructiva. En un mundo donde el tiempo y las circunstancias parecen jugar en su contra, su amor es una lucha constante por encontrar sentido y pertenencia. Al final, se enfrentan a la cruda verdad de sus decisiones y a la inevitable realidad de que a veces, el amor puede ser tan efímero como el amanecer en la costa. La historia es un recordatorio de que, a pesar de la complicación de la vida, la búsqueda de la conexión genuina siempre valdrá la pena.