En el siglo XVI, un grupo de conquistadores españoles liderados por el ambicioso y desquiciado Lope de Aguirre se embarca en una arriesgada expedición por el Amazonas, en busca de la legendaria ciudad de Eldorado. A medida que avanzan por la selva, la locura y la obsesión se apoderan de Aguirre, quien aspira no solo a encontrar riquezas, sino a proclamarse rey. La travesía se torna cada vez más caótica y peligrosa, ya que la brutalidad de la naturaleza y los conflictos internos entre los miembros de la expedición comienzan a desgastar la moral del grupo.
Los hombres, inicialmente valientes y decididos, se ven enfrentados a la desconfianza y la desesperación. La tensión crece cuando Aguirre, en su afán de poder, empieza a eliminar a quienes considera una amenaza, lo que genera un ambiente de paranoia y traición. Absorbido por su delirante deseo de dominio, Aguirre queda atrapado en su propia locura, llevando a su grupo hacia una espiral descendente de sufrimiento.
Mientras la selva lo rodea, convirtiéndose en un personaje más de esta historia, los conquistadores se ven atrapados entre sus ambiciones y la dura realidad del entorno hostil. La travesía se transforma en un viaje hacia la autodestrucción, donde la locura y la sed de poder revelan la fragilidad de la humanidad. En este laberinto de pasiones desatadas, Aguirre se convierte en un icono trágico de la locura y la ambición desmedida.