En un pequeño pueblo de Estados Unidos, las cosas se complican cuando un grupo de inadaptados decide probar fortuna en el mundo del crimen. El protagonista, un joven soñador y algo torpe, se asocia con un rufián experimentado, quien lo introduce en la vida delictiva. La dupla se enfrenta a una serie de desafíos hilarantes mientras tratan de llevar a cabo un plan de robo que, en teoría, parece increíblemente sencillo. Sin embargo, pronto se dan cuenta de que han subestimado a sus adversarios y a su propia ineptitud.
A medida que se desarrolla la trama, estos amateurs en el mundo del crimen se ven envueltos en situaciones cada vez más absurdas, lo que incluye persecuciones cómicas y malentendidos con la policía local. La película no escatima en humor, presentando una serie de personajes extravagantes: desde el comisario que siempre llega tarde hasta la novia del protagonista, que distrae con su encanto a los malhechores por igual.
Cuando el plan se convierte en un caos total, los compañeros deben unir fuerzas, superar sus diferencias y encontrar un modo de salir de este lío antes de que sea demasiado tarde. En medio de risas y enredos, la historia se convierte en una reflexión sobre la amistad y la búsqueda de una vida mejor, a pesar de que los métodos elegidos sean, sin duda, poco convencionales. El destino de estos criminales amateurs está a un giro de trama de distancia y la resolución es tan inesperada como divertida.